La Casa Cultural Daniel Balboa, en Molinaseca (León), es un espacio de encuentro para vecinos y visitantes, un edificio que debía proyectar cercanía, seguridad y valor arquitectónico también durante la noche. Al tratarse de una obra nueva, el reto era dotar a la fachada de una iluminación exterior capaz de realzar la piedra natural y los volúmenes del edificio, generando una imagen representativa y acogedora. Además, era imprescindible garantizar durabilidad y resistencia frente a las condiciones climáticas propias de la zona, asegurando un funcionamiento fiable a largo plazo con un mantenimiento mínimo.