El proyecto del Puente Romano de Molinaseca (León) nace con un propósito claro: poner en valor uno de los elementos patrimoniales más emblemáticos del municipio, mejorando su presencia nocturna sin alterar su esencia histórica ni su integración en el entorno.
La intervención respondía a varias necesidades clave: dotar al puente de una identidad visual diferenciadora durante la noche, garantizar una iluminación respetuosa con las edificaciones colindantes, el entorno natural, y evitar deslumbramientos. Además, era fundamental contar con un sistema flexible que permitiera adaptar la iluminación a eventos, celebraciones y distintas escenas dinámicas.